La banda era liderada por una mujer y actuaban con entregas a domicilio que camuflaban en pedidos de frutas, desayunos e incluso almuerzos.

El modo de operación incluía menores de edad para transportar los estupefacientes nos sólo en la zona urbana de Neira, sino en veredas aledañas al casco urbano y otras localidades como Filadelfia.

Angela María Bedoya, directora seccional de fiscalías en Caldas.

La investigación que duró varios meses contó con interceptaciones telefónicas y personal infiltrado que permitió identificar uno a uno a los 9 capturados y hoy cobijados con medida de aseguramiento intramural.

En las comunicaciones telefónicas quedó al descubierto la forma en que camuflaban las entregas de alucinógenos que muchas veces eran repartidas por menores de edad familiares incluso de los mismos traficantes.

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